Estoy interesado en ti.

Estoy interesado en ti.

El comportamiento humano es tan repetitivo que pareciera no aprendemos de nuestros propios errores, y no hablo en general ni de un grupo o persona en específico, hablo particularmente de mí, pareciera que no aprendo de las lecciones de la vida, tropezando siempre, si bien no con la misma piedra, con una parecida por no decir idéntica. Afortunadamente la agenda está ocupada, actividad no falta, suelo descuidar cosas que me gustan como perfeccionar idiomas, leer un par de libros los libros, patinar, hacer el ejercicio que más me gusta, hablar con mis mejores amigos en persona, no sólo por mensajes o llamadas, salir, conocer, hacer un viaje corto en fin, esas cosas que se hacen para sentir que la vida no es rutinaria y se es un adulto, joven, pero adulto al fin.

En pocos días cumpliré treinta años y raramente no me siento triste, recuerdo los veinticinco, esos sí estuvieron mal, esa racha extraña que la vida te hace experimentar, pudo ser hasta depresión o yo que sé, al fin de un par de meses se dispersó, bueno, poco más que unos meses. Supongo es el tipo de bajones que suelen dar a los treinta, estoy contento que me haya pasado en aquellos años y no ahora, de verdad que no hay ganas de sentirme triste, a esa actividad ya le dediqué mucho tiempo.

Con el paso de los años se van creando muchos demonios y unos son difíciles de contener, pero no imposible, el asunto es que no se cazan, sólo se fueron enterrando o aprendieron a camuflajearse entre recuerdos felices o se convirtieron en eso que llamamos nostalgia, en algún vicio tonto como el cigarro o a contemplar un cuadro sin pies ni forma por horas. hace un par de semanas me aconteció algo que tenia mucho tiempo de no sentir, me topé con un cuadro del mismísimo Rothko, frente a mi el Orange, Red, Yellow que me hace pensar en un amanecer o atardecer, y el No. 61 Rust and blue que me evoca una noche profunda, llena de emoción positiva o nostálgica, ambigüedad total. Siento que con el paso de los años uno si se vuelve menos pendejo en algunos aspectos pero a veces quisiera ser uno más del montón para estar conforme con lo que la vida simple provee, pero no soy así. Conozco muy pocos que comparten este pensamiento, una minoría que sabe lidiarlo, nulos los que saben hacer un plan para conseguir aquello que tanto se desea.

Resulta que mis demonios se alimentan de inseguridades muy sosas y que pareciera inocuas, como esa de no sentirse atractivo, me pasa, siento la inseguridad de una niña de secundaria en periodo menstrual, que usa lentes, tiene acné y es poco llenita. No es que esa descripción lo amerita, sólo es mi paradigma y me pasa, no me disculpo por ello. La perdida de mi cabellera negra larga y ondulada fue un golpe muy fuerte al ego, más allá de los paradigmas que esta sociedad consumista  impone, simplemente me gustaba mucho y es feo no tenerla. Solía sobresaltara en mi aspecto que según yo acompañada de mis rasgos del medio oriente daban una distinción única, diferente y atractiva. Es tonto porque a pesar de no tenerla, continua la esencia que en mi experiencia, me di cuenta hace la diferencia, más allá de la ropa u otra cosa superficial.

Años atrás no reparaba en filtrear con aquellos que consideraba eran mi target , ahora me detengo un poco más, el deseo de tener aventuras esporádicas de pronto se detiene y de pronto se activa, estoy en proceso de entender qué pasa, me gustaría terminara pronto pero entiendo que es algo situacional, el entorno lo marca y con cada persona es diferente. Hace un par de semanas caí en cuenta que tengo un crush del cual no me había percatado al cien por ciento, tiene nombre ruso y esas facciones que tanto admiro, por razones de la vida, o la ley de atracción que personalmente no he comprobado, hemos comenzado a saludarnos, supongo es algo normal por el entorno en el que nos desenvolvemos y trato fuertemente de discernir si es algo casual o causal, hoy me llamó por mi nombre y jamás se lo había dicho, pudo haberlo oído en algún momento así como yo conozco el suyo, por mera coincidencia. He pensado mucho cómo hacer el primer movimiento, el más complicado en mi experiencia, pero ¿y si tiene novio, sí sólo me habla porque lo considera estratégico? vuelven esos temores de niña de secundaria que tanto me molestan, por qué no pensar que me habla porque me quiere hablar y punto, sin marañas de fondo. Hace también un par de años estaba en una fiesta y vi pasar a esa chica que me pareció de lo más atractiva, rasgos extremadamente simétricos para mi gusto y no podía perder la oportunidad de hablarle. Pasó a mi lado y le pregunté si venia sola, me miró desconcertada y me respondió que estaba con sus amigos sin dejar un sólo signo de continuar alguna plática, le sonreí y continué en mi asunto, la seguí con la vista hasta perderla del radar. Se debió sentir muy halagada por su evidente belleza y de que un desconocido la reconociera. Años después, o sea ahora, estaba en la oficina cuando yo noto una mirada insistente hacia mi ubicación, no presto mucha atención pero después de un rato miro distante y la observo, no hago ninguna expresión puesto que no lo amerita, trato de identificar su rostro en mis recuerdos pero es inútil. Al pasar los días caigo en cuenta que es ella, aquella mujer a la cual halagué con una mirada llena de ahínco e interés, aquella que no continuó la platica que yo pretendía iniciar. Esa misma chica que ahora luce en su cuerpo más madura, insiste en que le corresponda una mirada de regreso, cosa que no pretendo hacer, pero me inquieta demasiado. Se pasea cerca de mí, noto que es su menester la observe, la admire, lo cual haría sin ningún problema de no ser que no tengo la  más mínima intención de alimentar su demonio, ese ego que se percibe a kilómetros de distancia. He notado se quiere alimentar de mí, y en ocasiones lo logra, aunque hago muy bien el papel de indiferencia pues estoy seguro que no se da cuenta, es tan así que se esfuerza demasiado porque la note. Hoy caigo en cuenta que me provoca intranquilidad y mal humor. Maldita perra, su demonio ha conseguido estar en mis entrañas y alimentarse de mis inseguridades. Al respecto pienso que vana es la hermosura, pero demasiado tentativa.

La chica de nombre ruso está más anclada en mi ser, imagino sus manos blancas sosteniendo las mías, hago guiones en mi mente de cómo haré para conseguir su teléfono e iniciar una platica casual para posterior sugerir una salida y conocerla más, pero la niña insegura que llevo dentro sabotea todo plan. Estoy esperando el momento adecuado pero, ¿y si el momento correcto no llega, debo buscarlo? la respuesta evidente es sí, búscalo, pero nuevamente la inseguridad interior derrumba toda posibilidad. Un sí lo gano todo, un no gana nada, sólo la satisfacción de no quedarse con las ganas y ¿si tiene novio? puta madre…

Estoy aquí y ahora sentado solo, escribiendo este texto en vez de estar acompañado de su aliento, de su olor, de su presencia, sin poderle decir que es mi sunshine, la razón por la cual me perfumo todas las mañanas, por la cual sonrío como idiota cada que pregunta cómo estoy y toca mi hombro, como aprieta mi mano cálida en cada saludo, como siento celos cada que toca el hombro de alguien más, del enojo que siento al saber que no le gusto y que nunca me animaré a invitarla a salir, al saber que sus labios nunca tocarán los míos no por decreto sino por probabilidad.

 

 

Febrero 26, 2016.

Coldbudy.

Advertisements

About this entry