I. Él.

Despues de un par de meses en la abstracción, sean nuevamente acogidos por estos nuevos relatos que salen de la mente retorcida de este humilde ser vivo, que tienen como fin la búsqueda de esa escencia que hace movernos dia a dia y que no tiene que ser precisamente positiva, en situaciones ordinarias e incluso repetitivas pero, ¿qué la vida no es asi?… es un honor que puedan leer este desorden literario. RM.

 

 

 

Nostalgia, maldito veneno ventajoso…

Xavier Velasco.

Siempre llega ese momento en el cual la mierda que hemos creado en nuestra mente se disipa o al menos se aleja por un tiempo. Esto puede ser el resultado de muchas acciones, cada uno decide cómo y cuándo activar o desactivar ese bloqueo, o la mierda, como quieran llamarle.  Pero generalmente es el amor o un sentimiento parecido el que provoca esto.

Ya van días que el cigarro se ha convertido en el más fiel compañero por estos lugares, eres lo que bien se podría denominar adiction, los días del buen inicio de semana con ejercicio y escuela han quedado más que enterrados en el pasado, sólo son un vago recuerdo de tardes totalmente amarillas que sólo has podido ver en tres ciudades del mundo, de tu mundo. Esas donde el olor a tierra húmeda es pisada y concurrida por gente bonita que camina por calles despejadas y llenas de árboles copiosos de cuervos, palomas y golondrinas cohabitando entre sí, siendo alimentadas por familias humildes y de personas como tú que no tienen nada mejor que hacer en una calmada tarde que ir a observarlos y fumar un cigarro. Miras pasar el auto que siempre has querido sólo que al hacer cuentas del tiempo que pasarías pagándolo, preferirías viajar y viajar con ese dinero. Entonces aparece esa incoherencia natural de la vida, puesto que si tienes ese dinero, no tendrás mucho tiempo para viajar; tal vez por eso la mayoría decide comprar una casa, un coche, una esposa o esposo, criar hijos y seguir contribuyendo a esa corriente de la vida que termina en una vida cotidiana llena de lugares y situaciones comunes. Muchos les agregan un “plus”, un “aparte”, un “Yo he”, un “Y sí”, un “Tal vez” o “quizá” un “Estoy en” o “iré a” y el más arriesgado de todos un “mañana…”

Lo has observado correr la mayoría de las veces que te sientas a divagar tonterías como las del párrafo anterior, da aproximadamente tres vueltas mientras tú estás ahí y después se pierde entre las casas de la zona. Días atrás te contaron su historia, La Turcanada te dijeron. Él viaja mucho, uno de sus destinos preferidos es Estambul, dice la historia que se enamoró allá de un nativo, que tanto fue ese sentimiento que se convirtió en su abrigo, lo trajo a la ciudad y vivieron de la venta de baratijas turcas por dos años, hasta que él decidió casarse con una mexicana y alejarse de la persona que lo abrigo años atrás. Nadie le había enseñado hasta ahora las consecuencias negativas de amar a alguien que no fuese el mismo.

¿Qué sigue después de haber experimentado sensaciones extremas, después de haber sentido el sentimiento más puro en sí mismo, cualquiera que este sea, qué sigue? Si la muerte es el fin último, ¿por qué sufrimos aun sabiendo que moriremos, por qué hacemos cosas negativas buscando muerte prematura cuando en realidad ese es nuestro fin?, para poder decir “al menos viví”, o simplemente ¿todos pecamos de soberbia?, ¿estamos faltos de humildad?, – El cenicero esta copioso de restos, de polvo de basura en sí-. Si siempre seremos amigos, novios, esposos, amantes, cristianos, católicos, judíos, infieles, pendejos, sabios, ignorantes, políglotas, analfabetas ¿Por qué no disfrutamos la condición del momento?, -vaya usté a saber, dice abochornado el viejito con el que platicas.

Andas por otros rumbos y el olor es diferente, las personas pululan mayormente desagradables, las calles son más grandes y menos copiosas de árboles, pero muy abundantes en inspiración. El viento no es tan limpio pero si honesto, el movimiento leve del transporte hace que te soslayes frecuentemente y te desconcentres periódicamente por lo cual puedes observar el acto más puro de amor hasta ese día. El escenario consta de dos actores infantes y gente sin importancia alrededor; es complicado describir un sentimiento sin sonar pretencioso, es por eso que sólo las personas que lo han sentido o sido testigo saben de él. La forma en que el niño protegía y procuraba a su hermana, era demasiado real para un mundo donde lo real ya no existe.

Días como hoy, la nostalgia, tristeza, inquietud, desesperación o como sea que se llame ese sentimiento que bloquea el pulso y libre circulación de la sangre no existe o al menos no es real, no lo sientes. No extrañas ni añoras momentos, personas, lugares; tienes “Fé en” más no “esperanza en”. Todos somos víctimas de él, de ese sentimiento nómbrese como sea, siéntase como se sienta, siempre está presente. Simplemente hay días en los que sin darse cuenta desaparece puesto que si, crees que es un maldito veneno ventajoso de naturaleza dañina, y como su naturaleza es nociva, la cura proviene de él; su cualidad inocua radica en sí mismo.

Puede que aquí las tardes no sean iguales, en ningún lugar lo son. Sales del submundo subiendo las escaleras que te llevan de nuevo a las calles de la ciudad caminando al beat de tu impulso cardiaco, pensando que todo es asequible, que todo sentimiento positivo es potencial, que tal vez las cosas no lucen como solían ser y en realidad no quieres que así sea. Piensas que todo es posible, en esta ciudad todo lo es.

 

 

CoLDbuDY  

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