18. El Presente Continuo.

Vamos despacio, para encontrarnossé por tus marcas, cuánto has amado 

Cerati.

 

Estás caminado un poco rápido, andas algo agitado pues vas tarde para donde deberías ir con tiempo. El Ipod acompaña estos momentos llenos de sudor, sol y nerviosismo; vas pensando en pasado simple, en si deberías o si podrías o si habrías de… pero ya no importa, por eso piensas en ese tiempo gramatical, sería patológicamente hiriente pensar en pasado perfecto, ¿para qué?    

Hace tiempo que ese mood no aparecía en tu sistema, algo positivo y totalmente indescriptible, pero esta vez con algo diferente, un signo de prudencia y ambos lo saben. El sol está muy agresivo y un deseo de nicotina invade el cuerpo, ganas de experimentar cosas nuevas van acompañadas con aquel deseo, un sinfín de preguntas nublan el pensamiento y al parecer se han sincronizado con el ambiente, pues al parecer el sol ha mermado dando cabida a un cielo reconfortantemente fresco y gris. Enciendes un cigarro para acompañar la espera y aquí es donde piensas lo bueno que sería vivir ahí, ¿por qué hay días como hoy, donde pensamientos como este parecieran algo  imposible?

…Era ya noche y estabas comenzando a ponerte aburrido, cuando la llamada menos esperada entra a tu móvil.  Sabes que no debes contestar pero esa sensación de curiosidad se impone y contestas, es María que amenaza con poner fin a tu molicie.

Debiste haber tenido ocho años menos que ahora, los tres estaban pasando el rato en una plaza comercial cuando te topaste con ese amigo que tenias mucho tiempo de no ver, platicaron y ya ni supiste en qué momento estaban compartiendo todas tus deficiencias como persona. Nunca supiste que pasó exactamente, jamás lo hablaron porque tú te alejaste de ellos y te quedaste sin ganas de compartir tus momentos efímeros con alguien más. Suena muy simple la situación, pero hubo mucho contenido en aquel triangulo, pues no se trataba de personas cualquiera, eran tus amigos. Fue la primera vez que ingeriste nicotina y produjo una sensación de alivio momentáneo, fue cuando el color de tus ojos se puso pardo y tu piel amarilla, cuando anacrónicamente personas que conocerías después estaban drogándose, pintando un bonito cuadro o decidiendo cosas más intensas que estas pendejadas.

 Llegas a casa de María y sus amigos están ahí, los mismos con los que pasaste la noche más nefasta de tu vida meses atrás. Has decido estar ahí y estás en esa situación porque presientes que es el final de toda tu historia con ella. Ya sabes de memoria el comportamiento de esa mujer, primero te provoca, luego se aleja un poco, después se vuelve a acercar más sigilosa que la primera vez y es ahí donde tú antes caías a sus incitaciones, pero hoy no tienes gana de ella, tienes ganas de saber que haces ahí. Ella muy molesta comienza de puta con otros hombres y es evidente que ya no te interesa, va al baño e ingiere cois, debe estar bien dopada puesto que es la sexta vez que la observas salir del baño tallándose la nariz, pobrecilla. Hacía media hora que habías conocido a… como quiera que se llamara, da igual, y la pasabas bien; mientras ella se puso detrás de ti para que observaras como se besaba con aquel hombre de aspecto muy mayor. Salen del lugar y no mencionas nada de lo acontecido, no te importa ya. Notas lo bella que es, sus rasgos asimétricos y su pelo largo, pero ya no son factores que te hipnoticen. Ella y sus amigos deciden que la noche aun no termina y van a un lugar horrible a las afueras de la ciudad, dentro  parece una bodega mal diseñada e inmediatamente te aíslas en el baño. La vuelves a ver salir del baño y está vez te provoca compasión, debe estar pensando que la deseas y es evidente cuando se acerca para besarte pero esta vez, sólo le sonríes y caminas perdiéndote entre la gente. Camino a casa, vas fumando un cigarro y ella te pide una fumada, notas como toca tus manos, con ahínco. Baja del auto y dice adiós, te está viendo directamente a los ojos, sólo a ti, a nadie más…

Los nervios no se quitan, siguen ahí y ni la nicotina los pudo ahuyentar, quieres pasar una buena tarde y por fin llega, ambos caminan por la calle y lucen sincronizados, te gusta lo que ves y como te hace sentir, no es una simple emoción, es el descubrimiento de una nueva. Se besan discretamente mientras se prueba un tenis y más tarde sin pudor. Esa parte de la ciudad no te suele gustar, pero ahora tienes a este guía que te lleva a esos lugares que te recuerdan el lugar donde vienes, ambos se toman las cosas con calma y puedes notar en sus ojos la cautela con la que te mira, tu humor está muy ordinario, generalmente no eres así, pero son demasiadas cosas en tu cabeza.  

Van de bar en bar y la pasas bien, no puedes dejar de notar la alevosía con la que te mira, es como si estuviera y al mismo tiempo no, como si ambos supieran que pudiesen estar pasándola aún mejor, sus besos te lo dicen, la forma de abrazarte lo confirma; es la primera vez que no miras la luna y con eso ya van tres cosas que no habías hecho con alguien, y eso es lo que deseabas. Ya es de madrugada y sus cuerpos se mezclan; ninguno de los dos sabe a donde los llevará todo esto, eso es evidente, y mucho menos saben cómo terminará. Lo cierto es que ambos están en espera de poder conjugar el verbo <<haber>> para cambiar su presente continuo a algo mejor, al presente perfecto.

 

CoLDbuDY

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Dato adicional:

  • El relato inicia en presente continuo.
  • El relato es un juego de tiempos gramaticales, son dos historias en pasado narradas en presente y, no existen frases en presente perfecto. Están unidas por la simplicidad de la noche; la primera historia comienza en la tarde seguida de la segunda mencionado la noche en el párrafo tres, después la primera narración es retomada mencionando la misma tarde en el párrafo seis.
  • Aparece un personaje de dos relatos anteriores, El pasajero y Cosas Mías. Se hace alusión al nombre de un personaje del relato Un buen momento, donde sólo se mencionaba como segunda persona.
  • Si encuentras más, me avisas ygracias por Leer-me.
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